Esta es la historia de una promesa truncada que aún puede dar que hablar
La carrera de Maximiliam Philipp es la historia de una promesa truncada. Esta es la historia de un jugador que prometía grandes cosas y se quedó en promesa. El atacante alemán es otro gran ejemplo de esos jugadores que destacan a una temporada edad y luego todo se trunca.
Un futbolista que tenía un gran futuro. Philips estaba llamado a ser otro atacante teutón que maravillara al planeta fútbol. Su futuro estaba escrito o eso se creía. Pero la mala fortuna se cebó con él y esto fue acompañado de cada vez menos oportunidades.
Comienzos esperanzadores
Tras destacar en las categorías inferiores del Energía Corbusst, Máximiliam dio el salto al Friburgo en la temporada 2013-2014. Su primer año lo disputó en el filial. Al año siguiente, dio el salto al primer equipo y comenzó así su carrera profesional. Aunque debutó con el primer equipo la temporada de su llegada, el 5 de abril de 2014 en una participación testimonial en el añadido frente al Stuttgart.

Su primera temporada en la élite no fue la mejor. Ese mismo curso se consagró el descenso del Friburgo. Pero Philips siguió en el equipo. No parecía que todo pudiese terminar como la historia de una promesa truncada.
Lucha en el barro y buenas actuaciones
En la segunda división de la Bundesliga comenzó a labrarse un nombre. Con 8 goles en 31 encuentros colaboró en el regreso del Friburgo a la Bundesliga. Al año siguiente, el atacante anotó 9 goles en 25 choques. El jugador y su club vivían sus mejores momentos.

Esto le valió para fichar por el Borussia de Dortmund a cambio de 20 millones de euros. Su primera temporada no pudo ir mejor. Anotó 9 tantos en 20 encuentros en la Bundesliga. Además debutó en la Champions League y cuajó grandes partidos. Pero no todo seguiría igual de bien y todo se transformó en la historia de una promesa truncada.
Malos momentos y todo se trunca
El jugador lleva unos años lanzado. El jugador era habitual en la selección alemana sub 21 con la que ganó el campeonato de Europa en 2017, pero todo se truncó. Dejó de tener oportunidades y dejó de anotar. Todo esto provocó la salida del jugador a Rusia.
En 2019 llegó al Dinamo de Moscú. Un equipo que no disputa las competiciones europeas normalmente. Pese a ello, el atacante hizo una buena temporada.Este año ha vuelto a Alemania. En verano llegó en calidad de cedido al Wolfsburgo. De momento lleva 4 encuentros y ningún tanto.
El jugador busca reinventarse. Una promesa truncada que quiere ser una realidad. Tiene 26 años y aún puede demostrar todas las expectativas creadas en torno a él. Veremos si este regreso es fructífero. El jugador tiene un gran potencial y estamos seguros de que es capaz de demostrarlo. Si tiene oportunidades puede que vuelva a ser el jugador que un día deslumbró al mundo.

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