«SuperMario» se encuentra entrenando con el Franciacorta de la Serie D italiana, marcando así el punto más bajo de su carrera
Mario Balotelli (Italia, 1990) continúa su particular descenso a los infiernos. Después de haber sido cortado por el Brescia este pasado junio por diversas disputas entre el indomable delantero y la directiva, «SuperMario» se encuentra actualmente sin equipo. Ahora por ahora se halla entrenando con el Franciacorta F.C. (equipo de la Serie D italiana) a la espera de una nueva oportunidad.
La estancia de Balotelli en el Franciacorta sería a razón de su amistad con el jugador del equipo Alessandro Bertazzoli y el director deportivo del club, Eugenio Bianchini. Ambos le abrieron las puertas a poder entrenar con la modesta escuadra sin la necesidad de vinculación alguna. Según el medio italiano Bresciaoggi, el punta natural de Brescia estaría alejado del foco mediático y tendría como objetivo ponerse en forma esperando una ocasión que le permita volver a la élite balompédica.
El delantero que pudo haber marcado una época
La historia que hoy vive el díscolo ariete trasalpino podría haber sido otra. Tras una irrupción estelar en el Inter de Milán y ganar el Golden Boy del año 2010, maravilló en los siguientes años con el Manchester City y AC Milan, mostrando un potencial que hacía temblar.
Su envergadura nunca le privó de un técnica clínica y potente, pero su fortísimo y extravagante carácter, que le brindó mucha popularidad, le ha acabado pasando factura. Sus continuas salidas de tono y una gran falta de disciplina han sido suficientes para lastrar una carrera que se presagiaba meteórica.

Una carrera irregular
Desde que abandonó el AC Milan en 2014, el jugador ha vivido un auténtica montaña rusa. Hizo las maletas al Liverpool, y tras un año calamitoso, volvió con los rossoneri para una segunda aventura; un año más tarde aterrizó en Francia para defender la zamarra del Niza, donde hizo buenas temporadas, metiendo 43 goles en 76 partidos. Su servicio en el país galo finalizaría con un aceptable curso en el Olympique de Marsella.
Fue entonces cuando volvió al equipo de su tierra, el Brescia. Tras una pobre temporada y rencillas con la directiva, la escuadra lombarda acabó cortando al jugador y posteriormente descender a la Serie B.

A pesar de algún curso salvable, es innegable que su expediente vertiginoso e irregular no ha dejado de evidenciar la decadencia de un Balotelli que estaba llamado a liderar toda una generación.
Actualmente, a sus 30 años, «SuperMario» se encuentra en el teórico punto más maduro en la carrera de un jugador. Tras una trayectoria convulsa – de efemérides memorables y algunas de puro descalabro – el punta azzurro deberá encontrarse a sí mismo para volver a lo más alto. ¿Podrá Mario Balotelli coger el último tren a la gloria?

Deja un comentario