Lamine Yamal asume el peso del «10»: el comienzo de su era en el Barça
El joven talento del FC Barcelona hereda el dorsal más legendario del club en pleno acto de renovación hasta 2031, en un momento tan simbólico como controvertido
Este miércoles 16 de julio de 2025 no será un día cualquiera en la historia reciente del FC Barcelona. Lamine Yamal, que cumplió la mayoría de edad el pasado sábado, firmará esta tarde el acto simbólico de su renovación hasta 2031 con el club azulgrana. Pero no lo hará solo. Lo hará acompañado de su familia al completo y con una camiseta muy especial: la número 10.
El heredero de un legado inmortal
Con tan solo 18 años recién cumplidos, Lamine Yamal se convierte en el noveno jugador en vestir el dorsal 10 del Barça desde que las camisetas se personalizan con nombre y número. Lo llevarán siempre nombres como Maradona, Ronaldinho, Messi o Rivaldo, y ahora el joven de Esplugues de Llobregat, de ascendencia marroquí y ecuatoguineana, asume esa presión con una naturalidad desarmante.
El dorsal quedó libre tras la salida de Ansu Fati al AS Mónaco, y aunque muchos veían improbable que el club apostara por otro joven, el impacto de Lamine ha convencido a todos: ya no es promesa, es presente y futuro.
Una renovación de peso y un guiño a la historia
Aunque el contrato hasta 2031 ya estaba sellado desde el pasado 27 de mayo, el acto oficial no se había celebrado en condiciones. Esta tarde, en el Spotify Camp Nou, estarán por fin presentes su abuela Fátima y su hermano Keyne, pilares fundamentales en la vida del jugador.
Durante el evento se presentará también la esperada foto con la camiseta del “2031” junto al presidente Joan Laporta, una imagen que simboliza la apuesta total del club por su nueva joya.
El guiño en redes y el ‘spoiler’ del 10
Los rumores sobre el dorsal se dispararon hace días, cuando el propio Lamine publicó en Instagram imágenes de Maradona, Ronaldinho y Messi con la camiseta azulgrana y el dorsal 10. Una forma de rendir homenaje, pero también de avisar al mundo de lo que venía.

Incluso compartió una imagen con el dorsal 19 acompañado de la frase “Mi número, mi historia”, dejando entrever que había llegado el momento de dar el salto definitivo.
En plena tormenta mediática… un paso adelante
La llegada del dorsal 10 coincide con días agitados fuera del césped. La fiesta de cumpleaños de Lamine, calificada por algunos medios como “transgresora”, ha sido objeto de críticas. Sin embargo, el jugador ha respondido de la mejor forma: asumiendo la responsabilidad del icono más grande del club y mostrando compromiso total con el Barça.
En un contexto donde cada paso se analiza al milímetro, Lamine demuestra que está preparado para lo que viene. Porque en el Barça no basta con jugar bien. Hay que sostener el peso de la historia.
Una nueva era para el Barça

El dorsal 10 no es una camiseta, es una declaración de intenciones. Lamine Yamal lo sabe. Por eso, tras una temporada inolvidable como líder del ataque culé con 18 años recién cumplidos, el reto ahora es mayor: convertirse en el símbolo de una nueva generación.
El club, además, está construyendo un proyecto en torno a los jóvenes, y su presencia será clave junto a otros pilares como Gavi, Cubarsí o Fort. Con el 10 a la espalda, Lamine se posiciona como el referente absoluto del barcelonismo del futuro.

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