El Atlético de Madrid perdió el partido que tenía aplazado frente al equipo granota en una actuación indigna
Al Atlético de Madrid se le ha vuelto a complicar la vida tras su agónica victoria frente al Getafe en la jornada 24. Ya no hay nadie que se crea los puntos de inflexión del equipo rojiblanco, ni Oporto, ni Valencia, ni Getafe incluso si me apuras aún está por ver si la derrota frente al colista servirá para cambiar las cosas. Ya hay pocos puntos de apoyo para el aficionado en los que confiar.

Hablando exclusivamente del partido encontramos muchos calificativos y ninguno positivo. Es raro, pero ayer es uno de los partidos en los que no se sabe muy bien que fue lo que planteó Simeone, ya sea el juego directo, las combinaciones rápidas en tres cuartos o a esperar a la segunda parte para hacer algo interesante desechando la primera. Las únicas opciones que existieron fueron las segundas jugadas provenientes de los balones largos que Oblak lanzaba a Matheus Cunha y Ángel Correa.
No se salva nadie
No hubo ni un solo futbolista que se salvara ayer. Lemar es el que más participativo estuvo, sin embargo, no consiguió desplegar su juego. Da la sensación que su calidad no está tan aprovechada en banda como por dentro y, a pesar de que su entendimiento con Reinildo fue de lo mejor en la primera parte, no fue suficiente.
Koke y De Paul no pidieron un balón y estuvieron muy fallones, fue uno de los peores partidos que recuerdo de ambos, por ello Simeone les sustituyó después del gol de Melero. Kondogbia no fue suficiente, no era capaz de ser dominante y hacerse con el centro del campo, aun así fue de los pocos que demostraron una gota de coraje en el segundo tiempo.

La defensa fue esperpéntica, Savic parece un jugador diferente al de años anteriores le falta contundencia y confianza, es decir, sus fuertes. Su compañero Giménez hizo posiblemente el peor partido de su carrera. Tal es así que obligó a Oblak a hacer una gran parada a De Frutos en el primer tiempo tras un regalo del uruguayo. Es cierto que se incorporó al once inicial sin entrenar después de llevar una semana confinado debido al Covid-19. Llorente estuvo apático, sin la energía que suele demostrar, tuvo pocas llegadas a línea de fondo, estuvo poco participativo.
Simeone
Ayer el Cholo no hizo absolutamente nada bien. Aunque el once inicial tiene sentido hay algunas decisiones que chirrían. La primera de ellas no adelantar la posición a Llorente, ya que ha demostrado que en ataque es determinante. Colocando a Vrsaljko en el lateral diestro habría potenciado la actuación del español.
La segunda, que al igual que la primera se ha dado en repetidas ocasiones, es la ya mencionada colocación de Lemar en banda izquierda, cuando por dentro es mucho más peligroso.

La última es la cero utilización de la cantera. La situación crítica del Atleti requiere medidas desesperadas, el Cholo es reacio a darle responsabilidad a los jóvenes en situaciones complicadas, pero a veces, si los jugadores del primer equipo no responden, no es mala idea tirar de chicos que conocen la casa. Algunos como Javi Serrano o Carlos Martín han jugado minutos residuales y su rendimiento no ha sido notablemente peor que el de jugadores contrastados ya en el primer equipo.
Lo que resta de temporada
Es una incógnita, parece casi imposible imaginar que este Atlético de Madrid remonte el vuelo en la Liga. Es cierto que parece que el equipo ha tocado fondo y hay que ver como evolucionan los siguientes encuentros, pero no son buenos los presagios, pero el objetivo es el mismo, clasificarse para la máxima competición europea la campaña 22/23.
La baza de la Champions League es a la que se agarra el aficionado. Es cierto que ahora mismo es demencial pensar en que el Atleti ganará al Manchester United, aun así, la Champions League es una competición distinta en la que puede pasar cualquier cosa.

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