El conjunto franjirrojo está pasando por una mala racha de resultados en liga y está perdiendo posiciones
Los de Iraola son la gran revelación de esta temporada, no sólo en España, sino en Europa. Invictos como locales hasta la jornada 22, peleando por los puestos europeos hasta estas últimas jornadas y peleándole los partidos a los equipos de arriba. Esta temporada, hasta la fecha, está siendo la mejor, o la segunda mejor, temporada en la historia del club.
El Rayo volvió a la Liga Santander esta temporada, después de vencer al Leganés y Girona en los playoffs de ascenso de la campaña anterior. Junto con el Mallorca y el Espanyol, los madrileños ascendieron con el fin de mantener la categoría y quedarse en la Primera División. A pesar de eso, los de Vallecas salían como unos de los favoritos a descender por parte de las casas de apuestas, profesionales y aficionados.
Con la jornada 23 ya disputada, los madrileños se encuentran muy lejos de donde les ubicaban antes de arrancar esta campaña. Están en la 9ª posición con 31 puntos, a falta de disputar el partido contra el Barcelona en el Camp Nou, aplazado por la Supercopa.
Además de eso, el equipo tiene un balance como local casi impecable, el tercero mejor de la liga, sólo por debajo del Real Madrid y Sevilla. En once encuentros en el Estadio de Vallecas, el Rayo ha ganado ocho, ha empatado dos y ha perdido otro. El Athletic, el Celta y el Betis son los únicos equipos que han podido sacar puntos de Vallecas, siendo el conjunto bilbaíno el único que ha conseguido vencer.
Debacle liguera
A pesar del gran rendimiento como local, las expediciones fuera de casa llevan toda la temporada siendo el “pero” del equipo. Los de Iraola son el tercer peor visitante de la temporada, consiguiendo solamente cinco puntos en once partidos. Una victoria contra el Athletic, y dos empates frente al Levante y Valencia son los únicos puntos que ha salvado el equipo fuera de casa.
Además de eso, los franjirrojos llevan desde el 18 de diciembre sin ganar en liga, cuando vencieron al Alavés por 2-0 antes del parón de Navidad. Desde entonces, un empate en casa contra el Betis, y tres derrotas frente al Atlético de Madrid, Athletic Club, y más recientemente el Celta.
Bien es cierto que dentro de esta mala dinámica, se encuentra la histórica llegada a semifinales en la Copa del Rey. Es la segunda vez en su historia que el club consigue llegar tan lejos, por lo que a pesar de los malos resultados en liga, los ánimos siguen arriba. Muchos afirman que el Rayo va a centrarse en la copa y va a dejar la liga de lado, cosa que ya desmintió Comesaña en una entrevista posterior a la última derrota, en Vigo.
Iraola y los suyos ya han demostrado la clase de equipo que son, con una estrategia de juego muy clara, que no ha cambiado ni contra los más grandes de la competición. Son un equipo muy incómodo de tener como rival, y uno al que no es muy fácil marcar gol. Aunque el objetivo es mantener la permanencia, el Rayo no está muy lejos de Europa, por lo que aún no es tarde para seguir con altas expectativas.

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