La Real Sociedad salvó el punto de partido ante el PSV y se clasificó para el play-off de octavos de Europa League
La Real Sociedad superó la primera ‘final’ de la temporada en lo que fácilmente se podrá recordar como “el milagro de Anoeta”. Bajo la típica lluvia vasca que hace del donostiarra un ambiente hostil, y arropado por una afición que como ella misma canta “estará con él hasta la victoria”, el equipo de Imanol Alguacil pasó a la siguiente ronda de la UEFA Europa League. Necesitaban ganar, solo les valía la superioridad, y la consiguieron desde las botas de un heróico Mikel Oyarzabal que nunca falta a las citas importantes. Por algo es el capitán y el buque insignia de este equipo.
La resistencia a la inofensividad
Al partido le costó empezar con ritmo. Un preludio de lo que sería la primera parte entera, que en su mayor parte mostró un juego muy plano por parte de los dos equipos. Especialmente errático y espeso comenzó el conjunto txuri-urdin, que aunque salió con ganas de imponer su ley y plantear su partido habitual no consiguió hacerse con el balón. Fueron los holandeses los que desde el primer momento movieron más habitualmente la pelota, pero sin la capacidad de romper líneas con peligro. Una posesión estéril de libro.
Era entonces la Real Sociedad la que creaba más peligro a espaldas de la zaga neerlandesa. Adnan Januzaj por izquierda (su perfil menos habitual) y Portu por derecha fueron los encargados de ponerle la chispa al partido. El murciano en especial, fue un quebradero de cabeza para su marca, que fue incapaz de seguirle en una sola acción a su espalda. También por medio de Alexander Isak, que perdonó en el minuto 15 un mano a mano ante Drommel, los vascos fueron más picantes.
Justo cuando el PSV empezaba a animarse, con un disparo de Nwene bien solventado por Remiro primero, y luego con un derechazo al larguero de Bruma, un viejo conocido en San Sebastián, la Real pegó la primera estocada. En la enésima carrera de Portu entrando al área con intenciones de centrar, la pelota le cayó a Januzaj, que remató de derechas directo al brazo de Mwene. El árbitro no necesitó siquiera de la ayuda del VAR para señalar un penalti claro, que acabó transformando Mikel Oyarzabal con calma y maestría. Un gol en el minuto 42 de partido que dejaba tocado al PSV, un gol de esos que llaman psicológicos. Así empezaba a gestarse «el milagro de Anoeta».

El capitán, quién sino
El ritmo e intensidad del segundo acto nada tuvo que ver con lo visto en la primera mitad. Los ‘granjeros’ salieron con una actitud distinta, acelerando la circulación de balón y queriendo atentar contra la meta txuri-urdin. El equipo de Alguacil no se dejó someter, y aplicó las mismas ganas a un partido que sabían no podían descuidar.
Al igual que en el primer tiempo, el PSV no encontró fugas en una defensa bien armada de los vascos. Y entre tanta dificultad y frustración por la incapacidad de siquiera asustar a Remiro, llegó el segundo, otra vez por medio de Oyarzabal. En el 62’ se aprovechó de un descuido de la defensa holandesa, que se durmió en los laureles, para aprovechar el robo de Martin Zubimendi y definir al palo largo de Drommel y apaciguar las aguas que empezaban a desbordarse sobre su área.
Con uno menos tras la expulsión de Sangare en el minuto 74, el PSV ya no fue ni mínimamente capaz de hacer daño a un rival agrandado a pesar de las circunstancias. El partido terminó con un último golazo de Sorloth que terminó de desquebrajar a la defensa, y la clasificación sobre la bocina de la Real Sociedad a la siguiente fase de la Europa League. No podía ser otro más Oyarzabal quien le brindara una noche mágica a Anoeta. Justo el día en que Donosti lloraba por el 23 cumpleaños de la muerte del mítico Aitor Zabaleta, quien da nombre a la grada más ruidosa del estadio. El “milagro de Anoeta” solo podía ser obrado por el capitán, por Mikel Oyarzabal.
Ficha técnica
Goles
- Real Sociedad: Mikel Oyarzabal (p) (42′); Mikel Oyarzabal (62′); Alexander Sorloth (90+2′).
- PSV Eindhoven:
Amonestaciones
- Real Sociedad: Martin Zubimendi (amarilla: 45+1′); Alexander Isak (amarilla: 81′).
- PSV Eindhoven: Ibrahim Sangare (roja: 40′ y 74′); Phillipp Mwene (amarilla: 41′); Olivier Boscagli (amarilla: 59′); Carlos Vinicius (amarilla: 81′); Mario Götze (amarilla: 86′).
Sustituciones
- Real Sociedad: Ander Barrenetxea por Portu; Beñat Turrientes por Adnan Januzaj; Alexander Sorloth por Alexander Isak; Jon Pacheco por Mikel Oyarzabal; Andoni Gorosabel por Martin Zubimendi.
- PSV Eindhoven: Carlos Vinicius por Cody Gakpo; Noni Madueke por Ritsu Doan; Yorbe Vertessen por Noni Madueke; Jordan Teze por Phillipp Mwene; Philipp Max por Mauro Junior.

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