La entidad de «la Terra Ferma» se encuentra en una difícil situación institucional y económica, con varios frentes abiertos y una afición enfadada
No corren buenos tiempos en el Lleida Esportiu. La pasada campaña será recordada, más allá del COVID-19, por los resultados deportivos de la entidad. Se quedó muy lejos de los objetivos y no se llegó ni a la Primera RFEF; el equipo del Camp d’Esports acabó descendiendo a Segunda RFEF.
A priori, este año el Lleida tenía un objetivo más que claro: ascender a la Primera RFEF -y si es por la vía rápida, mejor-. Pero nada más lejos de la realidad, dado que el Lleida ocupa la 13ª posición (play-out hacia Tercera RFEF) con tan solo 10 puntos en los 9 encuentros disputados. Además, han caído eliminados en cuartos de Copa RFEF ante el Ebro, por lo que no jugarán la Copa del Rey. Los números no salen y los futbolistas están incómodos debido a todo lo que sucede en el club.
Situación crítica
Más allá de lo deportivo, los principales problemas llegan en lo institucional. Los actuales dirigentes (hermanos Esteve) han dejado al club en cifras más que rojas, con una deuda acumulada con diferentes organismos y entidades que alcanza los 7 millones de euros. De hecho, la Guardia Civil -junto a Inspección de Trabajo- cacheó a la entidad.

Además de lo comentado y entrando en detalles, el Diari Segre ha afirmado que el club debe 2,7 millones a la Seguridad Social. Por otra parte, Nació Digital ha explicado que no se está pagando a los árbitros. A eso hay que sumar todos los impagos a jugadores y empleados, que no son pocos. Las deudas se siguen acumulando y la propiedad no se hace cargo de ellas.
Posible pérdida del estadio
Actualmente, el Lleida Esportiu juega en el Camp d’Esports gracias a un convenio. Sin embargo, esto podría cambiar en poco tiempo si el club no cumple con sus obligaciones. El alcalde de Lleida, Miquel Pueyo, afirmó en el programa «A Diari» que no le temblará la mano para romper el convenio que La Paeria tiene firmado con el Lleida Esportiu.
Luis Pereira busca la compra de la entidad
Luis Pereira, que quiere comprar el club a los hermanos Esteve (actuales propietarios y culpables de la situación), ha afirmado en una entrevista a LleidaTV que cálcula que hay un agujero de unos 7 millones de euros. Pese a la elevada cantidad económica, el empresario gallego quiere comprar el club y sigue negociando con los dueños de la entidad.
Precisamente, el técnico del club, Gabri, pronunció lo siguiente en una rueda de prensa: «Entiendo a los jugadores que no aguantan, que están al límite y se quieren ir. Y puede ser que aparezcan más». La situación es absolutamente crítica en la Terra Ferma y está por ver en qué acaba todo.

Este fin de semana, el Lleida Esportiu recibe al Espanyol B en el Camp d’Esports (sábado 6/11, 17:00h). Habrá que estar muy pendientes de cómo responde la afición y si vuelve a haber concentración en contra de la actual directiva. No obstante y viendo los acontecimientos más recientes, todo apunta a que la gente volverá a protestar en contra de los actuales dirigentes del club.

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