La Selección de Brasil cayó derrota en un bochornoso y vergonzoso partido ante Alemania por un contundente 1-7
Era el Mundial de Brasil 2014. La canarinha debía mostrar su potencial ante su público. Ya se habían plantado en la semifinal. No sufrieron en la fase de grupos pero sí en octavos y cuartos. Se fueron a los penaltis contra Chile y vencieron por la mínima ante Colombia.
El camino del rival había sido parecido. Alemania no sufrió en la fase de grupos y se coló en las eliminatorias con solvencia. Eliminaron a Argelia por 2-1 y en cuartos a Francia por 1-0.
La llegada de la semifinal
Mineirao iba a ser el estadio encargado de albergar el encuentro entre Brasil y Alemania. Los locales llegaban con dos bajas extremadamente sensibles, Thiago Silva y Neymar.

El central brasileño estaba sancionado por acumulación de amarillas tras el partido contra Colombia. Neymar tampoco pudo estar tras un fuerte choque contra el colombiano Zuñiga.
Primera parte
Los locales comenzaron presionando pero concedieron un córner. Khedira lo botó y Müller, fuera de marca, embocó a puerta vacía sin ningún problema. Lograba su primer tanto del Mundial.
Tras el primer gol, Brasil empezó a perder poderio en el campo en detrimento de Alemania. Los teutones empezaron a jugar más libres y los goles empezaron a caer.
En el minuto 23, Miroslav Klose anotaba el segundo del partido. Con ese gol se convertía en el jugador que más veces había perforado la portería en Mundiales, con 16.

Un joven Toni Kroos iba a meter los goles a pares al mismo tiempo que dejaba los ánimos brasileños por los suelos. El primero en el 24 y siguiente en el 26. Las asistencias fueron de Müller, primero, y Khedira, después.
Con el cuarto gol de Alemania, la afición carioca iba a ir abandonando el estadio. No veía ninguna posibilidad de remontada y lo que tampoco vieron alguno fue el quinto. En el 29, Khedira marcó la momentánea manita. Este fue el último gol de la primera mitad.
Segunda parte
Alemania relajó su juego ya que no tenían necesidad de seguir siendo tan ansiosos. La tarea estaba hecha y solo quedaba que se llegase al pitido final.
Con la entrada de Schürrle en el partido llegaría primero el sexto y luego el séptimo. Con una diferencia de tiempo de diez minutos Brasil se veía literalmente humillada. En el minuto 80 el luminoso marcaba el 0-7.
No fue hasta el noventa cuando Oscar pudo anotar el gol de «honra». Nada podía servir, no había palabras ni acciones que pudieran borrar la imagen que la Selección de Brasil había dejado sobre el campo.
El ridículo había sido presenciado por todo el mundo y se habían caído de la lucha por el Mundial. Alemania terminó venciendo la final y proclamándose campeones mientras que Brasil perdió el partido por el tercer puesto.

Deja un comentario