En la Copa de la UEFA 2000/01, se dio uno de los partidos europeos más llamativos de la historia de la competición: el Rayo Vallecano y el Deportivo Alavés se enfrentarían en los cuartos de final
La Copa de la UEFA, hoy conocida como Europa League, ha tenido siempre un especial atractivo, y es que podemos encontrar a lo largo de su historia partidos especialmente curiosos. Al ser una competición en la que es más fácil acceder siendo un equipo humilde, podemos encontrar eliminatorias que hacen las delicias de los espectadores neutrales. Fue el caso del Rayo Vallecano–Alavés que se dio en el año 2001.
Antecedentes: El Rayo Vallecano, el equipo del Fair Play
La temporada 1999/2000 fue una de las más atípicas en el fútbol español. El Deportivo ganaba la primera liga de su historia, el Real Madrid quedaba quinto y aun así se clasificaba a la Champions por ganarla, el Atlético de Madrid y el Sevilla descendían a Segunda y hasta diez equipos jugarían en Europa, repartidos entre la Champions, la Copa de la UEFA o la Intertoto.
El Rayo Vallecano fue uno de esos diez equipos, a pesar de quedar noveno en la clasificación. ¿Cómo lo hizo? La UEFA otorgó un cupo extra a la federación española por tener uno de los mejores coeficientes en el Fair Play. Y el Rayo era el equipo que más limpio jugaba, de modo que fue premiado con un puesto en la Copa de la UEFA. Los vallecanos debutarían en Europa.

Eso sí, los vallecanos deberían empezar desde la ronda previa, donde serían emparejados con el Constel·lació andorrano, al que eliminaron por un parcial de 16-0. En el camino hacia los cuartos de final, eliminarían al Molde noruego (2-1), al Viborg danés (2-2), al Lokomotiv de Moscú (2-0) y al Girondins de Bordeaux (6-2). De hecho, precisamente este último enfrentamiento con el Girondins provocó que las aficiones madrileña y francesa se hermanaran, estableciendo una gran relación entre ambas que sigue hasta nuestros días.
Antecedentes: El mejor Alavés de la historia
El Alavés, por su parte, se clasificó a la Copa de la UEFA vía la clasificación en liga. Los alaveses quedaron sextos, el mejor puesto de su historia, lo que les daba un puesto asegurado en la primera ronda de la competición. El club alavés, al igual que el Rayo Vallecano, jugaría en Europa por primera vez.
Los vascos, por tanto, tuvieron que superar una ronda menos que los madrileños, y llegaron a los cuartos de final tras eliminar al Gaziantepspor turco (4-3), a los noruegos Lillestrøm (5-3) y Rosenborg (4-2) y al Inter de Milán (5-3). De hecho, una de las victorias más recordadas por la hinchada blanquiazul es la que lograron en el Giuseppe Meazza por 0-2.
La eliminatoria: Un tornado alavés en Mendizorrotza
La ida de la eliminatoria entre el Rayo Vallecano y el Alavés se disputaría en Mendizorrotza y acabó de la mejor manera para los vitorianos. Los madrileños no fueron capaces de mantener la buena imagen que habían ofrecido a lo largo del campeonato y cayeron estrepitosamente en tierras vascas.
El Alavés abrió la lata por medio de Azkoitia a la media hora de partido tras un garrafal error defensivo del Rayo Vallecano, que no fue capaz de despejar un balón aparentemente sencillo en el área. No hubo apenas reacción de los vallecanos, que en el minuto 78 encajarían el 2-0 gracias a un cabezazo de Eggen a la salida de un córner.
Solo 2 minutos después, llegaría el tercero. El croata Vučko remataba un gran centro de Iván Alonso para redondear la goleada y dejar las cosas muy de cara para el Deportivo Alavés en la vuelta de Vallecas.
Lo más curioso es que, el fin de semana entre la ida y la vuelta, los dos equipos se enfrentarían también en el campeonato liguero. El Alavés volvía a ganar, esta vez por 4-2, demostrando que los vitorianos tenían bien controlados a los vallecanos.
La eliminatoria: El orgullo del Rayo en Vallecas
En la vuelta en Vallecas, el sueño de remontada del Rayo solamente duró 20 minutos. Los minutos que tardó Jordi Cruyff, el hijo de Johan, en superar a Julen Lopetegui y marcar el 0-1, dejando prácticamente imposible la remontada. El Rayo Vallecano necesitaba 5 goles para eliminar al club alavés y lo que se había visto en la eliminatoria no invitaba al optimismo. Sin embargo, a los 41 minutos, una gran jugada de toque de la zaga vallecana posibilitó a Quevedo llegar al área rival. Allí fusiló al cancerbero vitoriano y colocó el 1-1 antes del descanso.
En la segunda mitad, los madrileños jugaron mucho más liberados, sabiendo que la eliminación era lo más seguro, y buscaron el orgullo de la victoria. Dispusieron de varias ocasiones, entre ellas un palo, y a los 80 minutos lograron marcar, a través de un penalti materializado por Cembranos, el 2-1 que les dio la victoria en una eliminatoria que podía haber sido mucho más emocionante de haberla jugado como lo hicieron en aquella segunda parte.
Así acabó una eliminatoria verdaderamente curiosa, entre dos equipos españoles, bastante humildes y que debutaban ese mismo año en Europa. Posteriormente, vivirían una trayectoria deportiva muy similar, aunque unos llegaron a la final y los otros cayeron eliminados.
Después de la eliminatoria: Caminos distintos pero similares
El Alavés no solamente superaría esta eliminatoria, sino que llegaría también a la gran final. Tras superar cómodamente en semifinales al Kaiserslautern con un parcial de 9-2, debería jugar en Dortmund ante el todopoderoso Liverpool. Fue un partido épico, que llegó a la prórroga con empate a 4 goles. Por desgracia, un gol en propia puerta de Delfí en el minuto 118 dejó al Alavés sin la épica.
Tras esta edición, a partir de 2003, apenas dos años después de tocar el cielo europeo, tanto el Alavés como el Rayo Vallecano vivirían la cara B del fútbol. Ambos descenderían ese año a Segunda División como penúltimo y último. Y más adelante, los dos clubes bajarían también al farragoso barro de la Segunda B.
De hecho, esta bajada a los infiernos les permitiría coger el impulso suficiente para volver a la élite, que compartirán esta campaña 2021/22. Seguramente, cuando se juegue en diciembre el Rayo-Alavés, a más de un aficionado blanquiazul o franjirrojo le vendrá a la cabeza aquella eliminatoria de la Copa de la UEFA donde sus humildes clubes fueron protagonistas.

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