El jugador argentino llega al conjunto ilicitano para seguir demostrando la calidad que tiene en sus botas y completa una plantilla ilusionante
Javier Pastore ha cambiado Roma por Elche en busca de la estabilidad futbolística. Desde su llegada a la Roma en 2018, tan solo ha podido disputar 37 partidos oficiales. Sin duda, las lesiones han sido el mayor enemigo del ex del PSG, que ha sufrido dolencias de todo tipo. Sin embargo, en rueda de prensa afirmó que llevaba desde 2019 sin sufrir lesiones y que por tanto ha superado su cadena de infortunios.

Último pase para el Elche
Con la llegada de un jugador de su calibre, los franjiverdes se aseguran un centro del campo con muy buen toque de balón. Aunque su posición en el esquema de 1-5-3-2 que utiliza Escriba es una incógnita, lo normal será verlo como interior o bien como segundo punta. Teniendo en cuenta que el Elche dispone de cinco delanteros, lo más probable es que veamos a Pastore como reemplazo de los interiores, que de momento ocupan Fidel y Guti.
Durante las tres primeras jornadas de liga, el equipo franjiverde se ha mostrado más ofensivo que el año pasado. Este aspecto favorece a Pastore, quién sufre cuando tiene que seguir marcajes estrictos o esfuerzos defensivos. El argentino, es un experto en ocupar espacios y romper líneas defensivas. A priori, puede tener una conexión muy buena con Fidel Chaves, quién en su reconversión a interior está dando un nivel muy alto.

Si las lesiones le respetan, la ciudad ilicitana va a disfrutar de uno de los jugadores con más clase de los últimos años. Hay que recordar que fue el primer gran fichaje de Nasser Al-Khelaïfi para el PSG, y fue clave para llevar al club a la élite del fútbol europeo. Su fichaje por el Elche ha tenido un gran impacto, pero lo importante, es que podamos volver a disfrutar de aquel Pastore que brilló en Palermo y París.

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