El Burnley de Sean Dyche, tras una campaña estelar, jugó en 2018 las previas de Europa League y se quedó a las puertas de la fase de grupos
Todo empezó en la temporada 2017/18. El Burnley FC jugaba su segunda campaña consecutiva en la Premier League tras su retorno a la máxima categoría en 2016. Los «clarets», capitaneados por Sean Dyche, encararon aquella temporada con la intención de lograr nuevamente la permanencia. Pero lo que hicieron fue mucho más épico.
Un año de ensueño
Cuando acabó la primera vuelta de la Premier League 2017/18, el Burnley estaba séptimo en la tabla y se había mantenido en puestos europeos prácticamente durante toda la vuelta.
Curiosamente, en aquellos primeros partidos, el Burnley sacó muchos resultados positivos fuera de casa. Destacaron victorias en campos como Stamford Bridge (2-3), Goodison Park (0-1) o St Mary’s Stadium (0-1) y empates en los feudos del Tottenham o el Liverpool.
Tras otro empate en un estadio importante, como fue el 2-2 que cosecharon en Old Trafford, el Burnley sufrió una racha ligeramente negativa, en la que estuvo casi tres meses sin ganar.
Pero su buen rendimiento en la primera vuelta les permitió mantener la séptima plaza y, cuando volvieron a sumar tres puntos en una remontada frente al Everton (2-1), el Burnley cosechó cinco victorias seguidas que fueron decisivas para alcanzar Europa.
De esta manera, al finalizar la campaña 2017/18, el Burnley alcanzó la séptima plaza. Y aquel año, tras ganar el Chelsea y el Manchester City las copas de Inglaterra, ese puesto dio acceso a Europa League. El éxito estaba logrado.
Empieza la aventura europea del Burnley sin salir del Reino Unido
La aventura europea del Burnley comenzó un 26 de julio en las rondas previas de Europa League. El destino quiso que los clarets se enfrentaran a un club del Reino Unido: el Aberdeen FC escocés.
La eliminatoria empezó mal para el club inglés. El Aberdeen se adelantó a los 20 minutos con un gol de penalti de Mackay-Steven. Pero un tanto a 10 minutos del final de Sam Vokes permitió al Burnley rescatar un valioso empate en su visita a territorio escocés.
En el partido de vuelta, el Burnley salió enchufado y se adelantó a los 6 minutos por medio de Chris Wood, pero Lewis Ferguson consiguió la igualada a la media hora de juego. La eliminatoria se fue a la prórroga. Ahí, el Burnley, de la mano de Jack Cork y Ashley Barnes, colocó el 3-1 en el marcador y el pase a la siguiente ronda.
De Escocia a Turquía: la dura eliminatoria contra el Başakşehir
Si los aficionados clarets acabaron decepcionados porque su vuelta a Europa 51 años después había consistido en un viaje dentro del Reino Unido, el siguiente desplazamiento no tuvo nada que ver. El Burnley tendría que viajar a Turquía para jugar contra el İstanbul Başakşehir.
El partido en Turquía finalizó en empate a 0, con todo abierto para la vuelta en Inglaterra. Los 90 minutos de Turf Moor acabaron en empate a 0 también, por lo que se volvió a vivir una prórroga en Burnley. Esta vez, un golazo de Jack Cork en el minuto 97 desde fuera del área puso el 1-0 definitivo. Aquella fue una nueva eliminatoria ganada por los clarets con trabajo y sufrimiento.
El final del viaje a orillas del Mar Egeo
Tras doblegar a clásicos de Europa como el Aberdeen o el Başakşehir, el Burnley se encontró a un paso de la fase de grupos de Europa League. Pero el destino quiso que el rival al que se enfrentaron fuese uno de los más complicados: el Olympiakos griego.
Sin embargo, el Burnley dio la cara. Tras empezar perdiendo en el partido de ida en Grecia, Chris Wood igualaba la eliminatoria a la media hora de juego. Por desgracia, en la segunda parte el Olympiakos demostró su superioridad y acabó colocando un 3-1 muy difícil de remontar para los ingleses.
El partido de vuelta fue una lección de dignidad del Burnley. A pesar de tenerlo todo en contra, los clarets lo intentaron sin parar, con ocasiones muy claras para marcar el gol que les hubiese dado algo de esperanza. Sin embargo, lo que llegó fue el gol del Olympiakos. A los 83 minutos, Daniel Podence colocó el 0-1 que sepultó toda posibilidad de alcanzar la fase de grupos. Incluso a pesar de eso, el Burnley no se derrumbó y, 3 minutos después, Matěj Vydra puso el 1-1 en el marcador.
Así fue como acabó la aventura europea de un Burnley que llegó a las previas de Europa League siendo uno de los equipos más humildes de la liga inglesa. Y lo hizo luchando hasta el final en unas previas que les enfrentaron a algunos de los clubes más complicados de Europa.

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