El Burgos CF consiguió ante el Bilbao Athletic el ascenso a Segunda División 20 años después de su último ascenso al fútbol profesional
Hace casi 20 años, el futbolista argentino Dani Pendín entraba de lleno en los anales de la historia del fútbol burgalés. Su gol ante el Ourense devolvía al club a la Segunda División, y aunque ese paso fue efímero, fue un tanto recordado durante años en la ciudad castellana. Ayer fue Saúl Berjón quien escribía con letras de oro su nombre en el Olimpo blanquinegro. Y es que el gol del veterano futbolista asturiano hacía que esa cuenta de 20 años se frenase de inmediato. Ese tanto, conseguía que el conjunto burgalés lograse su ansiado ascenso después de una temporada y unos playo-off más que emocionantes.
La semana pasada teníamos el privilegio de hablar con parte de la afición burgalesa, y muchos de los aficionados nos comentaban los siguiente: «Sabemos que vamos a tener que sufrir. En este club nada se consigue sin sufrir y siempre hay que luchar hasta el final». Dicho y hecho por parte del equipo. En su primer encuentro del play-off, ante el Calahorra, no fue hasta la prórroga cuando los burgaleses se llevaron el partido con un tanto de penalti de Juanma. En la final, de nuevo se fueron al tiempo extra para ganar, donde el gol de Berjón hizo estallar a la afición.
Dos partidos, dos goles y portería a cero; el Burgos conseguía así un ansiado ascenso. Después de lograr ser el primero de su grupo en la primera y la segunda fase, después de un play-off de infarto, el conjunto blanquinegro conseguía la mechada. La afición, la desplazada y la que aguardaba en la ciudad, explotaban de alegría al ver como su equipo se colaba de nuevo en el fútbol profesional. La única nota negativa la dejaron las celebraciones, donde se pudo ver aglomeraciones, personas sin mascarilla y demasiada irresponsabilidad. Y es que aunque queramos celebrar, en ocasiones debemos recordar la situación que atravesamos y ser un poco conscientes.
A pesar de todo esto, club y afición tendrán ahora la oportunidad de disfrutar del premio de la Segunda División, algo que se les atragantaba desde hace 20 años. Y es que cuando todo parecía tambalearse y los fantasmas del pasado parecían regresar, apareció Berjón con su gol. Un gol, que igual que el de Pendín hace 20 años, devuelve a este histórico club al lugar que pertenece y que esperemos que no vuelva a abandonar. Los cánticos de la afición blanquinegra se hicieron realidad, y esta vez si era su destino esta aquí otra vez; porque bajaron al infierno, pero fue para luego volver.

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