La derrota por 9 puntos ante el Karsiyaka dejó sin opciones a los de Mumbrú que se despiden a las primeras de cambio de la competición

El Bilbao Basket llegó ayer a Turquía con solo dos victorias en 5 partidos de la Basketball Champions League. Sin embargo, no llegaban muertos, y una victoria por una diferencia de 9 o mas, les daría el pase a la siguiente ronda. Lo tenían claro los hombres de negro, que salieron bien plantados al primer cuarto en el que acabaron perdiendo de uno. Ese buen juego sin embargo, desapareció de inmediato al segundo cuarto. Como ya está siendo habitual en la presente temporada, el equipo bilbaíno desconectó y la ventaja del Karsiyaka se elevó a los 14 puntos al descanso.

Una excesiva diferencia, la cual se podría suponer que podrían tratar de disminuir en la segunda parte, para al menos dar una buena imagen. Sin embargo, los deseos de Mumbrú no se cumplieron y la diferencia volvió a aumentar. 71-46 al último cuarto que diluyeron cualquier atisbo de esperanza en el equipo visitante. Ya hacia el final, llegó la relajación Turca, para que en el sprint final, el Bilbao Basket, redujese la diferencia a 9 puntos. Un último esfuerzo que fue en vano, ya que quedaron muy lejos del objetivo.

La puntilla a una temporada para olvidar

Con una nueva derrota, el sueño Europeo del Bilbao Basket, desapareció a la primera, en una temporada realmente aciaga. La competición creó dudas desde el principio entre la afición, pero tras un mal inicio liguero, se empezó a ver como una posible vía de escape para coger confianza. Sin embargo, las malas sensaciones del equipo se trasladaron a la Champions, perdiendo los dos primeros partidos.

En ese recorrido, apareció el Fortitudo Bologna; el equipo italiano, que vivía una situación parecida en la competición doméstica, fue el único bálsamo para el Bilbao Basket, que logró llevarse los dos partidos, con cierta comodidad. No obstante, el nivel mostrado, no parecía suficiente, y Brose y Karsiyaka, han terminado por aumentar las dudas que ofrecía el equipo vizcaíno. Una eliminación mas dolorosa si cabe, teniendo en cuenta que el resto de equipos de la ACB, Zaragoza, Iberostar Tenerife y San Pablo Burgos, han quedado campeones de su grupo.

Un equipo a la deriva con tiempo para despertar

Una eliminación que mas allá de matar el sueño Europeo, dejó en la plantilla caras largas, de frustración, con un Mumbrú en varias fases del partido cabreado, y sin ideas. Una tónica que se está repitiendo últimamente, ante las constantes derrotas, que están dejando un equipo a la deriva y sin rumbo. Una plantilla con constantes cambios, jugadores que no han logrado adaptarse bien, cesiones demasiado cortas como la de Aminu, o lesiones tan importantes como la de Balvin.

Fuente: AS

Colista junto con el Gipuzkoa Basket en liga, deberán olvidar rápido este nuevo fracaso, para centrarse en la ACB y remontar la situación actual. El fin de semana disputarán un partido esencial por la permanencia ante el Obradoiro. El encuentro llega antes del parón por la copa, y una victoria, podría dejar la moral bien alta en Miribilla para unas semanas de descanso, que podrían servir para recuperar por completo la plantilla, y para confeccionarla para lo que queda de año.

Jenkins se queda para ayudar al equipo

Uno de esos constantes cambios mencionados, ha sido John Jenkins. El jugador norteamericano y ex NBA, llegó al equipo junto con Aminu, para cubrir las bajas que tenía el equipo. El escolta de 1,93 que vino para tan solo dos meses, ha decidido renovar hasta final de temporada con el Bilbao Basket. Con 10,9 puntos por partido en ACB y 1,7 rebotes y 1,9 asistencias, ha aportado al equipo desde su llegada. Un jugador que si tiene el día puede ser diferencial y que le podría dar victorias al equipo.

Deja un comentario

cita de la semana

«Los ganadores nunca se rinden y los que se rinden nunca ganan.«

Vince Lombardi




https://platform.twitter.com/widgets.js
Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar