Las cesiones de los dos canteranos sevillistas a Ipurua están siendo muy positivas tanto como para el Eibar como para el mismo Sevilla FC
En este nuevo fútbol, tan físico, tan de mentalidad, tan táctico y tan mecanizado, hacen falta jugadores que estén preparados para la causa. Es el problema que vienen teniendo los canteranos, que pasan desde un Tercera o un 2ºB a jugar en la mejor liga del mundo, y más aún en un equipo del primer escaparate europeo como lo es el Sevilla FC. Por eso se están viendo multitud de préstamos hacia equipos a priori de menor entidad y donde estos jugadores pueden madurar para volver a su equipo lo más hechos posible.
Pero una cesión no siempre sale bien. Es más, salen muchas más mal que bien, por ello hay que saber elegir el equipo ideal donde tu jugador puede explotar mejor sus virtudes. Sin ir más lejos, el mismo Bryan Gil jugó la segunda mitad de la temporada pasada en el Leganés del ‘Vasco’ Aguirre. El sistema del mexicano no potenciaba la calidad del barbateño, pues no jugaba con extremos. Le costó pero finalmente se hizo con la titularidad jugando por detrás del punta. Alejandro Pozo también siguió los pasos de su compañero, pero la cesión de éste sí que fue muy positiva al Mallorca.

El acomodo de Mendilibar
No es un secreto que el de Zaldívar ‘ama’ las bandas. Casos como el de Cucurella, Rubén Peña, Orellana, Inui o Pedro León son buena prueba de ello. Bryan está siendo el mejor sustituto posible para el chileno y Pozo, alterna el lateral con el extremo, pero siempre como titular. Desde el momento que se oficializaron los dos fichajes sonó muy bien en la afición sevillista. Son dos jugadores a los que les iba a costar entrar y que necesitaban ‘hacer la mili’.
Bryan está siendo el mejor jugador del Eibar. Le falta aún mejorar sus cifras, pero lo que le da tanto por dentro como por fuera a los armeros es de jugador total. Está explotando al máximo su función gambeteadora y mejorando muchísimo en la faceta defensiva. Contra el Betis o el Getafe, maravilló a todos los espectadores de LaLiga. De cara a puerta no está destacando, pero ha disparado una vez al palo y su compañero Inui le quitó un gol en la línea en el Villamarín.

Alejandro Pozo es una bendición para Mendilibar. Lo puede situar tanto como de lateral como por delante de éste. Es cierto que en el Sevilla jugará como defensa por la banda, pero los conceptos que está ganando jugando por delante hacen del capitán de la sub-21 un jugador muy completo.
El de Barbate y el de Huévar serán dos jugadores del primer equipo del Sevilla si todo sigue según lo previsto. Están ganando mucha experiencia con esta cesión y volverán preparados para la exigencia de Nervión.

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