Iñaki Williams no está cumpliendo con las expectativas generadas y el gol del Athletic Club no pasa por sus botas
Desde que debutase en 2014 con el Athletic Club, Iñaki Williams despertó ilusiones y esperanzas en la afición bilbaína. Desde sus inicios se sabía de sus espectaculares cualidades físicas, pero que se trataba de un diamante por pulir. Seis años han pasado desde entonces, y el jugador no ha conseguido esa evolución que se esperaba desde la banda derecha hasta la punta de ataque. Y es que, no es que tan solo no este cumpliendo con los registros, es que el jugador esta dejando malas sensaciones.

La Pantera no está teniendo un buen rendimiento goleador, teniendo en cuenta que es un fijo en los esquemas de Garitano, sumando gran cantidad de minutos. Su último gol en la anterior temporada lo consiguió en la jornada 27 frente al Real Valladolid, y no logró sumar más después del parón. Esta campaña anotó frente al Levante en los momentos finales del encuentro y de penalti en la derrota ante el Valladolid. Sin embargo, la sensación de la afición rojiblanca es de desesperación y frustración. Estas sensaciones vienen generadas por las incontables ocasiones falladas y malas tomas de decisiones del ariete.

Nadie duda de las increíbles cualidades físicas y de las alternativas que puede generar con su potencia y su velocidad el delantero vasco. Sin embargo, Williams ha ofrecido un mejor rendimiento teniendo un delantero referencia a su lado y no actuando él como 9 del equipo. Aritz Aduriz era esa referencia en torno a la que giraba todo el ataque rojiblanco y que hacía mejores a los futbolistas de su alrededor. Iñaki Williams ha dejado claro que no es ese tipo de jugador sobre el que debe recaer las responsabilidad de los goles. Raúl García podría serlo, por condiciones, pero tampoco atraviesa un estado de forma óptima. Asier Villalibre parece un completo olvidado para su entrenador, quien lo ve con un rol de revulsivo. El Búfalo de Gernika solo está contando con oportunidades en las rectas finales de los partidos y con el partido en contra.

Deja un comentario