Ayer en Butarque se pudo observar un equipo muerto, sin alma, sin coraje, ningún atisbo de ese Valencia combativo y ganador que consiguió Marcelino
No puede ser que el penúltimo clasificado, hasta ayer, te gané de la forma que lo hizo. Los hombres de Aguirre hicieron su trabajo a las mil maravillas. Eran un equipo y estaban unidos con un mismo objetivo. Cosa que el Valencia no demostró. Los jugadores, en la pausa de hidratación estaban dispersos, algunos incluso sin atender a lo que Voro les decía. Muy fallones en los pases y algunos sin ganas.

El Leganés es uno de los peores equipos tanto en ataque como en defensa. Y, con muy poco se llevaron los tres puntos. Además, el equipo pepinero no contaba con su mejor jugador esta temporada, Óscar Rodríguez.

El gol del Leganés llegó de un jugada de benjamines. En una disputa aérea, nunca se tienen que levantar los brazos porque acabará pasando lo ocurrido. El balón impacta en la mano de Kondogbia y penalti a favor del Leganés.
Además, el planteamiento inicial de Voro no fue muy acertado. Un equipo que sabes que te va a exigir en ataque. El Leganés es un combinado que defiende fuerte y tan solo juega con un punta. Ante este esquema no se puede sacar a Coquelin de extremo, se necesita un jugador más explosivo en banda como es Ferrán. De hecho, quedó demostrado que con la entrada del de Foios en el descanso el equipo mejoró.

Pero, si un jugador suyo es expulsado tienes que ir a comerte a los rivales. Aprovechar las bandas, pues en una tienen un jugador menos y, en la otra está jugando como lateral un jugador con perfil más ofensivo. Un equipo con los recursos como el Valencia no puede plantear y jugar así un partido.
Ayer quedó demostrado que atacar con más hombres no es sinónimo de marcar seguro. El Valencia acabó sobre el césped con dos defensores. Florenzi, que estaba jugando casi de extremo. Y Diakhaby, como único defensor.
Bien es cierto que se tuvieron las ocasiones para igualar la contienda. No obstante, si se falla un penalti es imposible. Aunque, también cabe decir que, a pesar del horrible partido de Parejo, en el penalti poco se le puede achacar. Cuellar hace una parada antológica. Se adelanta por completo a Parejo y, de forma legal, consigue incluso atrapar el esférico. Ahí el portero del Leganés estuvo soberbio, demostrando galones y siendo uno de los pesos pesados del equipo.

Poco se puede rescatar del partido de ayer del Valencia. Quizás la defensa. Diakhaby y Paulista, aunque tuvieron poco trabajo no estuvieron mal. También se puede llegar a destacar la labor de Guedes y Maxi, demostrando la calidad que tiene y que con poco esfuerzo pueden generar peligro. Y, los constantes intentos de Kang-in Lee que, a pesar del poco tiempo que tuvo, fue de lo mejor del equipo visitante.
Con la derrota de ayer se puede dar casi por finalizada la liga. Bien es cierto que aún hay posibilidades de clasificar a UEFA Europa League, pero eso no justifica lo que se vio ayer sobre el campo. Hay jugadores que no tienen que volver a vestir la camiseta del Valencia nunca más.

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