El conjunto pepinero subió a la categoría de oro del fútbol español el 4 de junio de 2016
Asier Garitano llegó al banquillo de Lega en el verano de 2013. Este hombre sencillo y humilde llevó al equipo pepinero a la gloria. En su temporada de debut, el equipo logró el ascenso a Segunda División después de caer año tras año en los play off. Una vez en la categoría de plata, el técnico tenía un objetivo tan ambicioso como casi impensable para cualquier persona racional, ascender a Primera.
Tras un año de consolidación en la categoría, Asier comenzó a formar un equipo capaz de luchar por el ascenso en su segunda temporada. El técnico reconoció después de unos años en una entrevista que sus jugadores estaban convencidos desde el principio de que tenían un grupo capaz de todo. Sin embargo, esto no serviría de nada en el caso de que los aficionados no fueran tan ambiciosos. Garitano hizo llegar este mensaje a los pepineros. Al principio le tomaron por loco, bendito loco.

Los resultados fueron positivos prácticamente desde el principio. El equipo se mantuvo invicto en Butarque hasta la jornada 29. Fuera de su fortín, el Leganés perdía muy pocos partidos, lo que le permitió estar líder de la competición durante varias jornadas. Sus máximos rivales, Alavés y Nástic. El primero de estos acabaría la competición finalmente a la cabeza. La batalla se quedó entre el Leganés y el club tarraconense.

El punto de inflexión de esta carrera a sprint entre Lega y Nástic por la segunda y última plaza de ascenso directo fue la antepenúltima jornada. Los pepineros iban por delante con un solo punto de diferencia. Los tarraconenses hicieron los deberes en su partido y el Lega se vio obligado a ganar en el Carlos Tartiere ante el Oviedo. Con el 0-1 en el marcador, aparecería uno de los héroes de esta historia. El árbitro señaló penalti para los locales y Serantes se vistió de santo para detener la pena máxima y darle tres puntos de oro a su equipo.

Para la última jornada, el Alavés ya estaba ascendido y el Leganés dependía de si mismo para obrar el milagro. La última batalla sería en Anduva. Enfrente, el Mirandés. Antes del partido, el capitán Martín Mantovani dio una charla motivadora a sus compañeros. Una charla que se ha quedado grabada en el corazón de todos los pepineros. Concluía así: «Si perdemos seguiremos siendo los mejores, pero si ganamos, vamos a hacer historia«. En la segunda mitad, un cabezazo inapelable de Pablo Insua le dio al Lega el primer ascenso a Primera División en su historia.

Esta fue la historia de como un «loco» como Asier Garitano pudo liderar a un equipo humilde y trabajador hasta Primera División. El Leganés fue el ejemplo de que se puede llegar muy alto con un presupuesto muy limitado. El dinero no es nada sin sacrificio. El sueño de la ciudad ya se había cumplido y solo quedaba seguir soñando.

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