Si hablamos de una promesa de este deporte, el nombre que nos viene a la cabeza es Kylian Mbappé pero, ¿cómo ha llegado a la élite el francés?
Kylian brilla como otros no lo hacen. Deslumbró desde su primer día en el Mónaco, demostrando que estaba hecho de otra pasta. Los jugadores franceses se caracterizan por su juego vistoso e individualista, pero en este caso, Kylian tiene algo diferente, un fulgor que le hace destacar cuando otros se dedican a seguirle el paso.
Su calidad es tal, que ha destacado en todas las posiciones posibles de ataque, superándose de manera continua a sí mismo. Kylian representa esa evolución constante, de aquel que no abandona sus objetivos. Su trabajo es increíble, pues es esa misma lucha y ese deseo de victoria lo que hacen que nunca se rinda.
Los comienzos de Mbappé
Nacido en París, Mbappé proviene de los suburbios, y dedicó su infancia y niñez al fútbol. Desde pequeño todos se dieron cuenta de que Kylian era especial, manejaba ambas piernas a placer (a pesar de ser diestro). El francés se convirtió en un referente juvenil en su equipo de barrio, firmando por el Mónaco en 2013.

Estando ya en Mónaco, pasó a ser una auténtica estrella en las categorías inferiores, despuntando y llamando cada vez más la atención de los grandes clubes. Mbappé era bueno como extremo izquierdo (su posición natural) aunque también se probó como delantero y, durante un tiempo, como enganche. Con solo 16 años, era la opción número 1 de Zinedine Zidane para su Real Madrid Castilla (por tanto, el futuro del primer equipo).
Kylian Mbappé, en la temporada 2015/2016, debutaba con el Mónaco, con solo 16 años. Lo hacía, además, imponiendo su presencia en el primer equipo a base de grandes partidos. Disputaba 11 partidos de Ligue 1, anotando un gol y dando una asistencia. Lo hizo jugando pocos minutos por encuentro, pero siendo el jugador 12 por excelencia, aportando con ese factor sorpresa varios puntos al club ‘monegasco’.
La temporada en la que explotó
En su segunda temporada en el primer equipo, su influencia aumentaría enormemente. Kylian pasaba a jugar en la punta de ataque, siendo ese segundo perfil que abriría huecos al 9 del equipo, Radamel Falcao. La importancia de Mbappé aumentaba continuamente y, en marzo lograría una hazaña, poniendo un gol en el partido de ida de la UEFA Champions League frente al Manchester City. Este sería su primer gol en la competición europea, anotando también en la vuelta para clasificar el club a los cuartos de final.

Ya en los cuartos de final marcó dos goles en la victoria por 2-3 al Borussia Dortmund y, en la vuelta, ponía el 3-1 que garantizaba el pase a las semifinales del club francés. En semifinales marcó el único gol del Mónaco en la eliminatoria (4-1). En Liga también tuvo su gran partido, frente al Metz, llevándose el primer Hat-Trick de su carrera. Acabaría la temporada con 26 goles y 14 asistencias en 44 partidos. Además, contribuyó en la consecución del título de Ligue 1 frente al PSG, lo que haría a los parisinos apostar por él.
Su fichaje por el PSG
El PSG ya había pagado el fichaje más caro de la historia aquel verano, 222 millones por Neymar JR, pero no iban a permitir que Mbappé se fuese a Madrid. Hicieron todo lo posible y, acabaron por llevarse a Kylian cedido una temporada, con una opción de compra de 145 millones de euros. Su primera temporada le sirvió como adaptación al club, en el que se veía relegado a la banda derecha, a la que no estaba tan acostumbrado. Acabó disputando 46 partidos, marcando 21 goles y dando 15 asistencias. Además, logró levantar la Ligue 1 por segundo año consecutivo, superando a su ex-equipo, el Mónaco.

Se oficializaba su fichaje por el París Saint-Germain tras ese año cedido, y era su momento para asentarse como una auténtica estrella. Aquel verano había levantado la Copa del Mundo siendo clave en la consecución del título, aparentando mucha más edad (respecto a su madurez), esto le llevó a un pico de rendimiento que alargó toda la temporada. Al finalizar la última jornada, rozaba el gol por partido en la temporada, con 39 goles en 43 partidos. Todo esto con solo 20 años era una auténtica locura para un joven parisino, que no deja de ser lo que era Kylian.
Esta temporada, tras el parón, las estadísticas de Mbappé vuelven a ser monstruosas, rozando el gol por partido (33 partidos/30 goles). Es increíble pensar que con 21 años tiene este nivel, sabiendo así que tiene mucho potencial oculto y esto es solo el principio, pues Mbappé ya está asentado en la élite, pero con mucho por hacer.
Eso sí, aquellos equipos que le seguían (principalmente el Real Madrid), deben recordar que Mbappé está en el equipo de su ciudad con uno de los mejores sueldos del mundo y, más allá de la ambición, no tiene ningún otro motivo para marcharse. Es uno de los mejores extremos diestros del mundo, pero no hay duda de que si se lo propone, puede ser el mejor con diferencia o, serlo en otra posición (como la punta de ataque).

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