El Athletic Club se proclamó campeón de la Supercopa de España en 2015, tras derrotar al FC Barcelona de Luis Enrique.
Los de Ernesto Valverde vencieron en una final a doble partido a los azulgranas, proclamándose supercampeones aquel mes de agosto de 2015. Esa edición de la Supercopa enfrentó al campeón de la temporada 2014/15, el Barcelona, campeón de la Liga y de la Copa del Rey contra el Athletic Club, subcampeón de la Copa del Rey. Finalmente, los vascos, contra todo pronóstico, se alzaron con el trofeo.
Desde la Supercopa de España 2007 no ocurría que el campeón o subcampeón de Copa se quedaba con el trofeo de la Supercopa.

Los leones se convirtieron campeones en Barcelona, pero antes, tuvieron que hacer uno de esos partidos que rozan la perfección, en San Mamés. Fue el 14 de agosto, una calurosa tarde de agosto, que a pesar de ser verano, hinchas rojiblancos acudieron fieles a La Catedral a apoyar a los suyos. Los jugadores no defraudaron, un 4-0 humillante que sobrepasó las expectativas del más optimista.
Tres goles del Zorro Aduriz y uno de San José tumbaron a un Barça repleto de estrellas, quienes venían de un partido muy duro frente al Sevilla en la Supercopa de Europa.
Los bilbaínos arrancaron hacia Barcelona con optimismo, con el objetivo de levantar un trofeo tras 31 años de larga espera. Así, miles de aficionados rojiblancos viajaron junto a su equipo a por ese ansiado trofeo, llenando Barcelona de banderas rojiblancas.

Y llegó. Ese gol de Aduriz que encogió el corazón de todos los Athleticzales, ese gol que puso fin a tanto sufrimiento vivido en las finales anteriores, ese gol que sentenciaba la final y nos hizo pensar que eramos campeones por fín.
El colegiado pitó el final y todos saltamos de alegría, lloramos de emoción, abrazamos a los seres queridos y recordamos a los que ya no están; era tiempo de disfrutar sin pensar en nada más que en ese momento, nada más que en el Athletic.

El Athletic disputará este jueves los cuartos de final de la Copa del Rey otra vez frente al Barcelona, a partido único. Una oportunidad para volver a vivir una de esas noches para el recuerdo, una oportunidad para hacer historia.
Los vizcaínos, para ello, necesitarán que San Mamés sea una caldera; y así volver a disfrutar de esas noches, que pasarán a la historia, con las bufandas al viento, y cantando a todo pulmón el himno al final del partido.

Deja un comentario