Hora de repasar la carrera de uno de los mejores extremos zurdos que jamás vio nuestra liga, y que se hizo leyenda en el Athletic Club: Agustín «Piru» Gainza.

Todo goleador necesita un buen socio para destacar, y Telmo Zarra tuvo en Agustín Gainza el mejor de los socios a su izquierda. Un tipo que debutó con el Athletic cuando aún no tenía ni siquiera 17 años, con la presión de hacerse cargo del puesto que dejó vacante el mítico Guillermo Gorostiza, y acabó convirtiéndose en el capitán del equipo y uno de los jugadores que más ha querido la hinchada de San Mamés.
Sin embargo la vida de Agustín Gainza Bikandi (Basauri, Bizkaia, 28 de mayo de 1922-Basauri, 6 de enero de 1995) pudo ser muy distinta de lo que fue. El fiero atacante se vio obligado a trabajar debido a las circunstancias desde muy joven en la importante fábrica «La Basconia». Por aquel entonces, compaginó el trabajo con su principal afición, el fútbol. Sorprendentemente, en sus inicios se desempeñó como portero. No obstante, a medida que fue madurando su prodigiosa pierna zurda, se fue erigiendo como uno de los mejores extremos zurdos que nunca se han visto.
Su llegada al Athletic Club se produjo debido a que su equipo formador, el Basauri, asistió a un torneo organizado por el propio club rojiblanco. El objetivo del evento era encontrar nuevos futbolistas para el equipo, ya que muchos se habían visto obligados a abandonarlo debido al estallido de la Guerra Civil (1936-1939).
Desde Bilbao no tardaron en percatarse del potencial que tenía aquel menudo y raudo extremo zurdo. Su debut con el Athletic se produjo el 15 de enero de 1939, con victoria por 3-1 ante el Erandio. Aquel fue el inicio de una exitosa carrera.

A medida que fue adentrándose en la veintena de años, se comenzó a gestar lo que prometía ser un jugador de leyenda. Sus excelentes actuaciones consiguieron algo que parecía imposible, hacer olvidar a “Balarroja” Gorostiza, la leyenda del extremo zurdo de San Mamés. En los años cuarenta, llegaría una de las épocas más gloriosas jamás vistas en La Catedral. El bueno de “Piru” coincidió con Rafael Iriondo, Venancio, Telmo Zarra y Panizo en la mítica “segunda delantera histórica”.
El paso de los años no hizo excepciones con este legendario quinteto. Sin embargo, los Marcaida, Mauri, Artetxe, Arieta y compañía remodelaron el ataque rojiblanco que acompañó al Brujo durante sus últimos coletazos de fútbol. Para el recuerdo quedó la final copera del año 1958 cuando, un grupo de jóvenes vizcaínos capitaneados por la leyenda de Gainza plantó cara y venció al Real Madrid, campeón de Europa, de Di Stéfano por 2-0. Aquel fue bautizado como “el equipo de los once aldeanos”.
Con la selección española, fue internacional hasta en 33 ocasiones, en las que alcanzó la cifra de diez goles. Su mejor actuación la brindó el 12 de junio de 1949, cuando el estadio Dalymount Park de Dublín fue testigo de la que fue una de las actuaciones individuales más destacadas del fútbol español. Aquel partido que la selección española venció por 1-4 fue la primera en tierras extranjeras desde 1936. La estrella del día fue Gainza que, aunque no marcó, con una exhibición de verticalidad, electricidad y carácter, volvió loco a su marcador, el defensor irlandés Carey, para pleitesía del público y la prensa, que terminó a sus pies. Desde aquel día, el atacante fue apodado como “el Gamo de Dublín”.
En 1959, el Gamo, a la edad de 37 años, decidió poner el punto final a su carrera como jugador. Tras de sí, un legado imborrable. Dos ligas y siete copas, siendo aún hoy por hoy el jugador que más finales de copa ha disputado (nueve) y ganado. Respecto a lo individual, se trata del sexto jugador que en más ocasiones ha vestido la zamarra rojiblanca (494), además del noveno que más goles ha convertido (152). Por otra parte, es inevitable mencionar su actuación el 18 de mayo de 1947 ante el Celta de Vigo. Aquel día el Gamo contribuyó en la victoria de su equipo por 12-1 con la cifra récord de ocho goles.

Al tiempo de colgar las botas, tuvo una efímera trayectoria en los banquillos que apenas duró cuatro temporadas, todas ellas también en el Athletic Club.

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